jueves, 9 de enero de 2020

Sobre el atractivo de la presentación de orquestas en formato multimedia

Al asistente a conciertos o consumidor de vídeos editados de conciertos se le ofrece hoy en día por parte de las orquestas, sobre todo por aquellas adiestradas para la filmación, un espectáculo de inagotables encantos, cuando la agitación corpórea concertada de un conjunto de excelentes profesionales se convierte en puro espíritu musical, y eso a un nivel de calidad que literalmente salta a la vista.
Se puede cultivar semejante goce. Puede ser que sean los músicos amateurs o incluso los profesionales quienes mejor sabrán disfrutar el aspecto visual de la cosa. No debería sorprender que la acción de un instrumentista o de un grupo de instrumentistas y su compromiso nítidamente visible y audible con su instrumento haga incluso, aquí y allá, sombra al director del conjunto.
Si bien la cultura sinfónica, con la ya mencionada potencialidad de llevar un poder simbólico significante respecto de la sociedad humana, haya tenido durante mucho tiempo un cierto aire esotérico para iniciados, se puede decir que hoy, en los tiempos de la difusión masiva de sonidos e imágenes, la misma cultura sinfónica tiene la posibilidad de revelar su relevancia social ante un público realmente amplio, ya que, ante los vídeos de grandes conciertos, cualquier oyente se encuentra sentado en la primera fila. La edición concienzuda dirige la mirada hacia los puntos donde se desarrollan, cada uno en su momento, los acontecimientos claves de la trama musical, facilitando al máximo la comprensión estructural de la obra, y también puede ser tomada siempre en primer plano la expresión fuerte de emoción y entrega de los intérpretes.
    Todo el patrimonio musical puede ser –nuevamente– revelado, esta vez bajo la consigna de la condición multimedia, lo cual representa un desafío interesantísimo no solamente a artistas sino también a productores multimedia, funcionarios de políticas culturales y pedagogos.


Otros textos sobre la producción audiovisual (derechos de propiedad intelectual de los intérpretes/ artistas performáticos, etc.)
Fundamentación del adicional por producción audiovisual
Buenas razones para reglamentar una rutina de producciones multimedia
Entrevista con el abogado Dr. Nelson Ávila, gerente legal de AADI, 16-05-2013
La Ley 11.723 sobre Derechos de Propiedad Intelectual (publicada en Infoleg)
Extracto de la Ley 24.269 relativo a los Derechos de Propiedad Intelectual de intérpretes
Jurisprudencia sobre Derechos de Propiedad Intelectual referida a intérpretes (en la página de la OMPI - Organización Mundial de la Propiedad Intelectual)

miércoles, 8 de enero de 2020

Consideraciones sobre la estabilidad laboral para músicos de orquesta

GENERALES

    En tiempos “modernos”, cada tanto se escucha hablar a funcionarios que sueñan con la flexibilización laboral en las orquestas, por ejemplo, mediante concursos periódicos para contratos transitorios de sus integrantes.
    Una política semejante arruinaría la mística de una orquesta estable y su poder constitutivo en el sentido político y social. Un conjunto sometido a una permanente fluctuación de su personal en el que tan sólo los más lindos, descansados y atléticos músicos jóvenes dominarían la imagen, sería nada más que la mueca de una sociedad bajo un régimen de capitalismo tardío, decadente y sedienta de juventud, en la que la lucha de todos contra todos haría descarrilar tarde o temprano el cultivo de los valores humanos básicos.
    En realidad, el público, compuesto naturalmente de personas de todas las edades, quiere verse en “su” orquesta reflejado y festejado por medio de esa suerte de sublimación artística que brinda la ejecución de obras sinfónicas. Le suele guardar fidelidad emocional a lo largo de décadas, parecido a las hinchadas de equipos de futbol. Una institución de las arriba mencionadas características le parecería intuitivamente más bien un motivo de cierta angustia que un motivo de identificación: humanamente cuestionable, artísticamente más vale estéril y sobre todo, poco representativa en el sentido demográfico.
    Además, los conocedores del género saben perfectamente que la plena madurez artística, la sonoridad verdaderamente saturada, las mayores sutilezas de la acción concertada y el más convincente aplomo de la performance, suelen emanar de las orquestas con integrantes estables y portadores de la tradición del conjunto.


ESPECÍFICAS

Trabajo y futuro
    Vivimos en un sistema económico que necesita estabilidad, incluso estabilidad de crecimiento. Recesión o tan sólo malos pronósticos para el desarrollo económico pueden hacerlo colapsar, causando estragos sistémicos y sociales.
    El sistema necesita personas que puedan apostar al futuro. Las grandes decisiones – fundar una familia, adquirir bienes, tomar créditos bancarios a largo plazo, etc. – dependen directamente de las expectativas de un buen futuro.
    Los Estados modernos intentan ofrecer seguridad social a todos sus ciudadanos. Caer “fuera del sistema” es uno de las mayores catástrofes para el hombre de hoy, la mera amenaza de que eso pueda pasar es el principal factor de angustia en nuestros días.
    La estabilidad laboral es beneficiosa tanto para las personas como para el sistema y la sociedad.
    Son pocas las típicas situaciones que hacen perder el trabajo a las personas:
    Cuando se agota un recurso de la naturaleza del que vivieron (p.ej. en la explotación de un yacimiento de petróleo); cuando la racionalización en procesos laborales industriales o de servicio permite reducir la masa de empleados; cuando se echa a un trabajador por mal desempeño en su cargo.
    El caso de una orquesta sinfónica es diferente. La cantidad de músicos del conjunto corresponde a la exigencia de la partitura dentro de un repertorio que se conserva por siglos.

Formación
    La formación específica del músico de orquestas académicas es una de las más largas y costosas entre las carreras. Consta de 10 a 20 años de estudios continuos con grandes maestros en clases personalizadas.
    El sentido común indica que tal grado de formación tendría que ser respetado, cuidado y premiado, en vez de amenazar al respectivo agente durante toda su vida profesional con inestabilidad y desempleo.

El concurso de oposición y antecedentes
    En la mayoría de los casos tiene lugar en el momento de transición del estudiante al estatus de músico profesional; para eso está configurada su forma habitual que no varía mucho entre los países.
    El estudiante se ha preparado durante +/- 15 años para este momento. Se encuentra en la cima de su vitalidad, resistencia y adiestramiento, sin duda el momento de mayor cercanía a la condición psicofísica de un acróbata de circo. Lleva al concurso un repertorio al que dedicó la mayor parte de cada jornada de entrenamiento instrumental durante años.
    En el concurso se ve más que nada su potencia de solista; en caso de que ganara un cargo, su rendimiento en el conjunto queda en especial observación durante el habitual tiempo de prueba (6 meses).
    En cambio, el músico de p. e. 55 años de edad dedicó las jornadas laborales de sus últimos 30 años mayormente al servicio a la comunidad, estudiando y ejecutando las obras del gran repertorio de orquesta. Con suerte se encuentra en una condición psicofísica adecuada a su edad. Compensa eventuales disminuciones de elasticidad y resistencia con experiencia profesional.
    La configuración del concurso favorece al joven solista, mientras el valor de un músico para una orquesta reside más en la amplitud de su repertorio y su experiencia profesional. La desigualdad de condiciones para un concurso dificultaría el juicio.
    En el ambiente, se sabe que en ocasiones un músico que brilla en un concurso, no necesariamente es fácil de integrar en el equipo. En cambio, hay casos de músicos que muestran un bajo perfil en los concursos, pero rinden excelentemente en la fila.
    Aquel músico de 55 años, veterano de cerca de 1000 conciertos aplaudidos, fácilmente podría llegar a ser desplazado en un concurso por un colega más joven y “fresco”. A pesar de su buen rendimiento en el cargo durante 30 años, el despido lo dejaría varado en la desgracia económica, con el estigma de mal profesional, sólo porque en el concurso apareció uno que momentáneamente brilló más...

La gran orquesta es un símbolo vital de la sociedad.
    Un importante componente simbólico del conjunto humano de una gran orquesta es la integración de personas pertenecientes a todas las etapas de la vida: la juventud y elasticidad trabajando al lado de la experiencia y madurez, embarcados todos en un proyecto común.
    De esta manera, los grandes conjuntos alcanzan una identidad artística propia y una integridad social ejemplar.
    La experiencia profesional, la madurez artística y la estabilidad del conjunto son factores fundamentales para que se forme con los años una orquesta con “personalidad” e integridad.
    Con concursos periódicos, el clima social en la orquesta cambiaría de manera no deseada: de espíritu de equipo a competencia perpetua; de ambicioso por amor al arte a ambicioso por miedo a perder el trabajo; de compañero de atril a rival en la lucha por la supervivencia.
    Los músicos, en vez de preparar sus partes de orquesta, practicarían febrilmente su repertorio y su apariencia de solista, con efectos negativos sobre la calidad del producto a entregar al público: el repertorio de orquesta.
    El perfil del luchador solitario es contraproducente en un organismo que cultiva un ideal de trabajo en equipo.
    La competencia sana para un conjunto es la comparación con otros conjuntos.
    Hay que incentivar la identificación del músico con su grupo, hay que promover su permanencia en un cargo.


Salud
    La profesión de músico de orquesta está considerada "de alto riesgo" por las aseguradoras de salud y de riesgos de trabajo.
    Son frecuentes los desgastes, las enfermedades profesionales inhabilitantes y las jubilaciones prematuras.
    La obligación de defender la fuente de trabajo mediante concursos periódicos representaría una carga adicional y demoledora de estrés.

Posibles abusos
    Lamentablemente, la inestabilidad puede ser usada para desalentar iniciativas gremiales de los contratados o para deshacerse fácilmente de agentes políticamente incómodos para el empleador. No faltan precedentes.
    El acoso es sin duda la influencia más nociva sobre el espíritu de un conjunto artístico, mientras las iniciativas gremiales son signo de libre expresión y vitalidad democrática de una sociedad.

Migración
    Un músico – como cualquier trabajador – quiere planear su vida, tener una familia y evitar preocupaciones. Siempre buscará un empleo fijo.
    La inestabilidad laboral produce éxodo. Quien puede, se va.
    Por ello, no se consolidará con el tiempo una identidad artística grupal, ni un gran volumen de repertorio.
    Sin una permanencia de profesores en el lugar, no se establecerá una escuela y una proyección a futuro para los jóvenes.

Criterio jurídico y/o gremial
    Es de suponer que los cargos en la función pública adquiridos por concurso de oposición y antecedentes resulten ser los más amparados por la legislación.

Carrera
    La evaluación del rendimiento laboral de un agente en un cargo de la función pública se efectúa hoy en día mediante un sistema de evaluación interna dentro del concepto de la carrera, siendo considerada ésta un derecho constitucional.
    Eventuales fallas de integrantes del conjunto pueden ser evaluadas en el lugar y en la situación que corresponde: cuando se desempeñan dentro del conjunto.

Evaluación
    De hecho, el producto de la labor de una orquesta es uno de los más expuestos a la opinión del público. Cada concierto representa una situación de evaluación.
    Cuando hay grabación, la exposición es, por así decir, perpetua, por lo que, en consecuencia, las posibilidades de control son permanentes.
    Especialmente las partes reales (solísticas) se desenvuelven directamente ante la percepción del público, de los colegas instrumentistas y del director.
    Las pautas de la carrera contemplan tanto la promoción de grado de los trabajadores, como también una escala de intimaciones (hasta el desplazamiento del agente) en caso de un notorio y continuo mal desempeño del mismo.

Los músicos excepcionales
    En lo que se refiere a los grandes talentos (de los que aparecen 2 - 3 cada 10 años): no hay que temer que queden sin lugar en las instituciones (ojalá que quieran quedarse en el país). En el lapso de 10 años se dan como mínimo 20 cargos vacantes, aún bajo las más estrictas normas de estabilidad laboral.

Conclusiones
    Los concursos periódicos para el personal de orquestas no son funcionales a la excelencia artística del conjunto, y tampoco a la calidad de la enseñanza musical en el lugar.
    Un empleador que dispone la inestabilidad laboral no está a la altura de la más legítima demanda social del siglo XXI.


Volver al “Tema concursos – en pocas palabras”
Volver al índice de “Temas de la Sinfónica en pocas palabras”.


 

lunes, 6 de enero de 2020

LA ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL - Un Cuento Musical



Normativa constitucional/histórica de la OSN

Los “Considerando” del Decreto de Fundación, 35.879 Secr. de Educación (1948) exponen la visión que tenían los fundadores de la entonces Orquesta Sinfónica del Estado. Los principios rectores no perdieron actualidad.

Con el Decreto 4345/72, resultado de prolongadas tratativas con el Estado empleador en un año de crisis institucional, se otorga mediante reglamentos específicos de ingreso al organismo y de régimen laboral el así llamado “escalafón especial”. Este status representa el “derecho adquirido” de poder sostener en el futuro un trato diferenciado (p.e. en negociaciones salariales o de reglamento) en razón de la especificidad y alta complejidad del organismo.

El Decreto 745 (1988) es el resultado de arduas luchas gremiales de la Orquesta Sinfónica Nacional. 52 conciertos de protesta en la vía pública y la amplia cobertura de los conflictos por parte de los medios periodísticos dejaron sus huellas en la memoria de los ciudadanos. Las respectivas negociaciones con el Estado empleador se desarrollaron bajo vigencia de las flamantes leyes de paritaria. Los términos del decreto, especialmente el régimen de la “carrera” (el término técnico para la antigüedad en el salario y los adicionales propios de la especificidad del cargo) son “derecho adquirido” por excelencia, por la lucha gremial histórica por un lado, y por el carácter de “acuerdo de partes” como manda la ley, por el otro.

El Decreto 929 (1993) es una medida unilateral de Menem y Cavallo. Elimina los derechos adquiridos de antigüedad y adicionales específicos en el salario (la así llamada “carrera”). La Orquesta Sinfónica Nacional nunca avaló este decreto que, por ende, no representa un “acuerdo de partes”.

El Poder Ejecutivo y el Presidente de la Nación homologaron el Acta de la paritaria del 23 de enero del 2006 mediante Decreto Nº 210/06, ignorando el explícito desacuerdo de SAdeM con tal procedimiento.

El 16-8-07, ATE y UPCN firmaron un acta que no cumple plenamente con los reclamos de los profesores de la OSN, al no encontrarse sus pautas a la altura de los derechos adquiridos en 1988 (ver arriba Decreto 745/88) y de las pautas de una demanda judicial de 101 integrantes de la orquesta, trasladada el 12-6-07 (en el noticiero).
Antes de firmar, UPCN dejó las pautas faltantes a considerarse en futuras negociaciones asentadas en un acta complementaria del mismo día.

El convenio sectorial sobre la carrera y modalidades operativas del 25 de abril del 2008 fue homologado por el Poder Ejecutivo y publicado en el Boletín Oficial como Decreto 973/2008, con fecha 18-06-08. 

El 15 de abril 2010 se publicó la Resolución Nº 1055/2010 de la Secretaría de Cultura, un reglamento para la  evaluación de desempeño de los agentes de los organismos musicales de la Nación para su promoción por grados en la carrera, elaborado por la Comisión Permanente de Interpretación de la Carrera (CoPIC).

DNU 280/2024 - (modificaciones Articulos 6 y 7) Excepción de los elencos del cese de contrataciones en el Estado (Decreto "Batakis" 426/2022)

Recopilación en Infoleg de las normas que modifican el Decreto 4345/1972



domingo, 5 de enero de 2020

La Sinfónica y el Subte E - Proyecto de Declaración de la H. Cámara de Diputados de la Nación - 2012

(ver párrafo marcado amarillo)

H.Cámara de Diputados de la Nación

PROYECTO DE DECLARACIÓN

Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

Nº de Expediente

2585-D-2012

Trámite Parlamentario

038 (27/04/2012)

Sumario

SOLICITAR AL PODER EJECUTIVO DISPONGA LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA DESIGNAR A LA NUEVA ESTACION DE SUBTE PERTENECIENTE A LA "LINEA E" UBICADA FRENTE AL "CENTRO CULTURAL BICENTENARIO" DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES, CON EL NOMBRE DE "ESTACION ORQUESTA SINFONICA NACIONAL".

Firmantes

PLAINI, FRANCISCO OMAR - ALBRIEU, OSCAR EDMUNDO NICOLAS.

Giro a Comisiones

TRANSPORTES.


La Cámara de Diputados de la Nación


DECLARA:

Que vería con agrado que al inaugurarse la nueva Estación del Subte E de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ubicada frente al Centro Cultural Bicentenario (obra en ejecución a cargo del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación) sea llamada "Estación Orquesta Sinfónica Nacional", ofreciendo a los miles de transeúntes una sala donde puedan verse documentos, infografías y objetos que hacen a la historia de la importante orquesta argentina. Esta estación es denominada en el proyecto "Correo Central".


FUNDAMENTOS

Señor presidente:

Nos dirigimos a Usted a fin de presentar este proyecto de declaración tendiente a proponer el nombre de una nueva estación de subte, con relación a una obra en ejecución por el Gobierno de la Nación, que en algún momento deberá ser transferida a la Ciudad Autónoma de Buenos.

Nos referimos a la prolongación de la Línea de Subte E desde Bolívar a la Estación de Retiro, que constituye la única prolongación de un subte local a cargo del Gobierno Nacional.

Se trata de una inversión de $ 370 millones en la prolongación del ramal que mejorará la accesibilidad al microcentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, favoreciendo a los habitantes de la Zona Sur y Oeste, y del Gran Buenos Aires que ingresen vía ferrocarril.

La Orquesta Sinfónica Nacional

Lo primero que debemos hacer, es expresar las razones por las cuáles una estación de subte ubicada estratégicamente, deben llamarse Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) y la relevancia que puede tener ese acto en el desarrollo de la cultura nacional.

La OSN es una dependencia estatal, dedicada a la música sinfónica, y también a la música nacional y latinoamericana, que funciona en el ámbito de la Secretaría de Cultura de la Nación, con una vasta trayectoria que la hace merecedora del reconocimiento que tienen otras orquestas del mundo y como un ejemplo de que los argentinos podemos ser exitosos trabajando en conjunto.

A la fecha de presentación de este proyecto la sede todavía se encuentra en Avda. Córdoba 1155 pero celebramos con alegría, que la Orquesta Sinfónica Nacional próximamente funcionará en la Sala "La ballena azul", del Centro Cultural Bicentenario, cuya infraestructura colosal surge como resultado de la transformación del viejo edificio del Palacio del Correo Central de la República Argentina. El proyecto incluye, una Sala Sinfónica para 2.000 espectadores y una sala de música de cámara para 600 espectadores.

Coincide con otra obra monumental, tal es la extensión de la línea E desde las estaciones de Bolívar a Retiro. Nos estamos refiriendo a una obra, que actualmente se encuentra bajo competencia del Gobierno Nacional. Esta extensión de Subtes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es ejecutada por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Una de las nuevas estaciones estaría casi en la

puerta del Centro Cultural Bicentenario, y por eso como un reconocimiento a la tarea que ha hecho y a la tarea que hará, hemos propuesto denominar "Estación Orquesta Sinfónica Nacional", a la que hoy en los planos se referencia como estación del Correo Central.

La Orquesta Sinfónica Nacional fue creada en 1948, bajo el nombre de Orquesta Sinfónica del Estado, por Decreto firmado por el Presidente Juan Domingo Perón. El objetivo que el General le dio fue constituirla en el diapasón de resonancia que nuestra música requería, y el medio más eficaz para la educación artística del pueblo. En 1955 la Orquesta adoptó el nombre con el que actualmente se la conoce.

Decía el general Juan Domingo Perón en los fundamentos de su visionario Decreto N° 35879 del 20 de noviembre de 1948: "Que entre los propósitos tenidos en cuenta por el Poder Ejecutivo ... corresponde destacar como el principal de ellos, dotar al país de las instituciones necesarias a la consolidación de la cultura artística de su pueblo;"

"Que nuestro ambiente artístico musical carece de una Orquesta Sinfónica del Estado que actúe, en la totalidad de los organismos gubernamentales, como el encargado de afianzar el temperamento musical innato en la espiritualidad latina y, por ende, en el sentimiento popular argentino;"

"Que, con la creación de ese gran conjunto, podrá disponerse del instrumento que constituya el diapasón de universal resonancia que nuestra música requiere y brinde, a la vez, el medio más eficaz de educación artística del pueblo;"

"Que, además, dicho organismo proporcionará a directores, compositores y ejecutantes argentinos, la oportunidad de que llegue a grandes y pequeños auditorios de todas las regiones, la interpretación de los clásicos de la música y de los creadores autóctonos";

A su vez con el Decreto 4345/72 se reglamenta un sistema riguroso de ingreso y de régimen laboral llamado "escalafón especial". Este estatus representaba el "derecho adquirido" de poder sostener en el futuro un trato especial en razón de la especificidad y alta complejidad del organismo. Estos derechos se perdieron frente al dictado del Decreto 929 de 1993 que terminó con los derechos, adicionales y puso fin a la así llamada carrera.

Es una decisión de este Gobierno en el marco de los festejos del Bicentenario, reconocer a la Orquesta Sinfónica Nacional un lugar acorde a sus necesidades. Cabe destacar que este espacio también se ganó con lucha de sus integrantes y en este sentido deben destacarse las iniciativas, gestiones, notas enviadas por los integrantes de las Comisiones Artísticas de la Orquesta Sinfónica Nacional.

La historia de la Orquesta Sinfónica Nacional es vasta ya que ha sabido ganarse el respeto y la admiración de sus pares del mundo. Vale contar como anécdota que cuando se debatió sobre el sueldo que debían ganar sus integrantes, el Presidente Perón sostuvo que la importancia de la música era tan grande, que sus integrantes no debían ganar menos que un Diputado.

La OSN, ha sido dirigida por Roberto Kinsky, Juan José Castro, Víctor Tevah, Simón Blech, Teodoro Fuchs, Juan Carlos Zorzi, Jacques Bodmer, Bruno D'Astoli, Jorge Rotter y Jorge Fontenla, como directores titulares. También han participado como directores invitados, personalidades de la talla de Erich Kleiber, Georg Solti, Ernest Ansermet, Igor Markevitch, Hermann Scherchen, Sergiu Celibidache, Rudolf Kempe, Antal Dorati, Malcolm Sargent, Hans Rosbaud, Jean Fournet, Igor Stravinsky, Heitor Villa-Lobos, Aram Katchaturian, Frank Martin, Pablo Casals y Zubin Meta como directores invitados, entre muchos otros.

La Orquesta Sinfónica Nacional también ha tenido como compositores destacados a: Carlos Guastavino, Carlos López Buchardo, Alberto Williams, Juan José Castro, Alberto Ginastera e, inclusive de un modo contingente aunque de enorme valor y significado a Ástor Piazzolla y Osvaldo Pugliese (estos como grandes representantes de lo que se llama el tango sinfónico).

Algunos de los famosos solistas con los que la agrupación tuvo el honor de compartir escenario fueron Arthur Rubinstein (1951), Ruggiero Ricci 1953), Nicanor Zabaleta (1957), György Sandor (1960) y la gran pianista argentina Martha Argerich (1969), Uto Ughi y Barry Douglas.

Durante la década del 90 fueron famosos sus reclamos de mejoras salariales, ya que en lugar de dejar de trabajar, se hacían conciertos populares en las plazas.

Debemos destacar, que en los últimos años la Orquesta Sinfónica Nacional, se presentó en ciudades del interior del país muchas de las cuales carecían de organismos orquestales propios (Diamante, Entre Ríos; Bella Vista, Corrientes; Zapala, Jujuy; Santiago del Estero; La Rioja; Catamarca y Comodoro Rivadavia, Chubut, entre otras).

En 1991, la Orquesta Sinfónica Nacional llegó por primera vez a Europa para actuar en las principales ciudades de España bajo la dirección de Simón Blech, con un repertorio íntegramente dedicado a autores americanos. Un año más tarde, se presentó en Chile, conducida por Juan Carlos Zorzi, y en Brasil, por Blech, durante el Festival de Invierno de Giordao (San Pablo).

En 1998, la orquesta realizó una gira por Japón que incluyó una exitosa presentación en Tokio junto a la pianista Martha Argerich y que culminó con un concierto en Los Ángeles (Estados Unidos). En la temporada 2000 participó, como única representante de Latinoamérica, en la XVI Edición del Festival de Canarias De los Cinco Continentes, junto con las más destacadas orquestas del mundo.

A partir de 2004, en el marco de la política cultural de fuerte contenido social, la Orquesta Sinfónica Nacional, participó del programa Música en las Fábricas, con

multitudinarias presentaciones en ámbitos de producción y trabajo. Así, se presentó por primera vez en Ushuaia en la Cooperativa Renacer (ex Aurora), en los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo (Tucumán) y en el Barrio El Tambo de La Matanza.

En 1989, la orquesta fue galardonada con el diploma al mérito que otorga la Fundación Konex por su aporte a la difusión de la cultura y entre otras menciones se destacan los premios otorgados por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina como Mejor Orquesta de las Temporadas 1996, 2000, 2002 y 2010. En el mismo acto, el Senado le otorgó una distinción (Premio Domingo Faustino Sarmiento) al Maestro Calderón por su trayectoria, valores y compromiso con la difusión de la Cultura.

Desde 1994, el Maestro Pedro Ignacio Calderón es el Director Titular del organismo, y actualmente los profesores Luis Roggero y Roberto Rutkauskas son sus concertinos.

En oportunidad de los festejos del bicentenario, especialmente en el marco del programa cultural de inauguración del Centro Cultural Bicentenario (finalización de la 1ª etapa de la obra), el Gobierno Nacional, representado por la Presidencia de la Nación, el Ministerio de Planificación Federal y la Secretaría de Cultura, lanzó un folleto titulado: "DEL CORREO AL CENTRO CULTURAL BICENTENARIO". En su 10º párrafo ratifica que la "Ballena Azul", un modernísimo auditorio sinfónico, será la Sede de la Orquesta Sinfónica Nacional. Y esta realidad está tomando forma.

Prolongación de la línea E de subtes

Hablamos en este proyecto de declaración de dos mega emprendimientos del Gobierno Nacional. Por una lado, el Centro Cultural Bicentenario (Refuncionalización y puesta en valor del Palacio de Correos y su entorno urbano) y por otro lado, el proyecto de prolongación de la línea E de Subtes, que se entronca en este proyecto impactando en todo su entorno urbano.

La realización de esta obra en pleno centro de Buenos Aires plantea la necesidad de interactuar con diversas variables como son los edificios históricos, plazas centenarias y el enorme caudal de tránsito y peatones lo que condiciona la ejecución de su construcción. Además, el Centro Cultural Bicentenario, exige una especial planificación que debe tenerse en cuenta para el avance de obra. No es fácil trabajar en el casco céntrico de la ciudad. Desde el edificio del Correo Central parten dos túneles, de 6 metros de diámetro, los que llevan directamente hasta la futura estación, desde la que podrá ingresarse directamente.

La propuesta pretende que, en el momento de la inauguración de la obra, esta estación de la línea Subte E, sea denominada "Estación Orquesta Sinfónica Nacional".

El Correo Central tiene el viejo Palacio cuya sola presencia, nos recuerda su historia.

Pensamos que una forma de difundir nuestra cultura, es también la difusión de su historia y obra, por eso proponemos que la estación de subte incluya un sector de

exposiciones visible al publico, donde se exhiban fotos, gigantografías, y otras piezas históricas, que atraigan a los transeúntes, hacia las salas del complejo cultural.

A los efectos de ser exhibidos se acompañan, infografías y fotos parte de los elementos que se proyecta exhibir en el espacio destinado en la Estación de subte, al efecto

Nuestra Orquesta Sinfónica Nacional cumplió 50 años en 1998, manteniendo muy elevado el espíritu de sus integrantes que por iniciativa propia realizaron un concierto conmemorativo en Plaza de Mayo con asistencia de 55.000 ciudadanos. Más allá de sus luchas, del distinto tratamiento de las distintas gestiones, sus miembros -grandes Maestros de música- han seguido adelante y sus ejecuciones nos destacan en el mundo.

Por las razones expuestas, solicitamos la aprobación del presente proyecto.



lunes, 4 de febrero de 2019

La sala de concierto es el instrumento musical de la orquesta

Para su "normal desenvolvimiento", convendría que la Orquesta Sinfónica Nacional ensaye habitualmente en su sala de concierto. Para ello sería necesario reglamentar su estatus de Orquesta Residente, formulado en la Resolución 877/22 MC. Un boceto de reglamentación se encuentra aquí.

    Es consabido que los músicos profesionales no practican con un instrumento mediocre para pasarse recién para el ensayo general y el concierto a su preciado instrumento de autor.
    Más bien, cada músico instrumentista posee uno o varios instrumentos de gran calidad. Lo(s) ama, lo(s) cuida y lo(s) usa siempre, profundizando la ‘relación’ con ello(s) mediante incontables ejercicios, sondeos y experimentaciones, para presentar finalmente al público los más sofisticados y asombrosos resultados artísticos de esta unión amorosa.

    Siguiendo el mismo concepto cultural-artístico, una orquesta de envergadura debería ensayar habitualmente en su legítima sala de conciertos, ya que el íntimo conocimiento de sus características acústicas y las maneras de aprovecharlas son posibles tan sólo a través de una intensa y permanente práctica, con todo el repertorio y en todas las etapas del aprendizaje.

    Muchas ‘casas sinfónicas’ de renombre ni siquiera poseen una sala de ensayos aparte. Sus “orquestas residentes” suelen ensayar en la sala de conciertos, en los horarios de su régimen laboral, que deja margen suficiente para que los artistas que participan en otras actividades de la muy nutrida agenda cultural tengan oportunidad de probar la sala. Lo más habitual es que las orquestas residentes ocupen la sala a la mañana hasta mediodía, mientras los otros usuarios la usan en horarios de la tarde y noche, según la agenda de conciertos, planificada por lo menos con un año de anticipación.

    Actualmente (a fines de la temporada 2022), en disonancia con esta práctica internacional, las autoridades del CCK ceden la Ballena (el Auditorio Nacional, antes también llamado muy acertadamente la “Sala Sinfónica”) a su orquesta natural y oficialmente residente –la Orquesta Sinfónica Nacional– sólo para los ensayos generales y los conciertos, en raras ocasiones también para ensayos pre-generales. Esa limitación rige incluso cuando la Ballena ni siquiera está ocupada por el personal de otras producciones.

    El CCK, en contraste con otros centros culturales internacionales, sí tiene una sala de ensayo para orquestas en el tercer subsuelo.
    El proyecto de la obra previó en su momento para ella un sofisticado condicionamiento acústico. Dicho planteo tecnológico no se realizó del todo. En la condición en la que se encuentra el recinto cuando esto se escribe, ofrece un diseño de las gradas similar al del escenario de la Ballena, pero su acústica se sobresatura fácilmente con la mayoría de los orgánicos del repertorio sinfónico, lo que entorpece sensiblemente el aprendizaje de las obras programadas, poniendo en riesgo además la salud auditiva de los profesores músicos.

    Echemos un breve vistazo a la historia del compromiso de la Sinfónica Nacional con el Auditorio Nacional en el CCK:

    La Sinfónica Nacional fue fundada en 1948. Durante 67 años, el Estado Nacional quedó en falta con ella al no proveerla de una sala propia de conciertos.
    Apenas surgida la idea de convertir el antiguo Palacio de Correos y Telecomunicaciones en un Centro Cultural Nacional (“del Bicentenario”), la Sinfónica acompañó el proyecto con consideraciones y sugerencias [nota 1, 2], una monografía viva sobre el desarrollo del proyecto en todas sus fases y aportes sustanciales para la planificación del área musical, culminando en el diseño arquitectónico del escenario de la Ballena y del relieve del piso de la sala de ensayo en el tercer subsuelo.
    En diciembre del 2011, cercano al cumpleaños 63 de la Sinfónica, los representantes del Estado Nacional tuvieron la amabilidad de auspiciar el pre-estreno de un documental sobre la orquesta en el hall de entrada del Correo, acondicionándolo especialmente –aún en medio del tumulto de la construcción– para este evento.
    El 12 de mayo de 2015 hubo una especie de bautismo sonoro de la sala ante la Presidenta de la Nación y, finalmente, la proclamación por parte de la Presidencia de la Nación y el Ministerio de Planificación, de que la Ballena sería la sede oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional. La misma inauguró la Ballena el 24 de mayo del 2015 con un concierto sinfónico en el que se entonó a medianoche el Himno Nacional, transmitido en vivo por televisión en todo el país. [blog nota (resumen)]
    La prensa difundió la arriba mencionada proclamación [1, 2] y siguió hablando desde entonces en las críticas musicales de la Sinfónica Nacional en su Sede, el Auditorio Nacional.
    Lamentablemente, en los siguientes siete años, tal promesa presidencial no llegó a reflejarse en la documentación oficial. Recién el 13 de junio del 2022, el Ministro de Cultura sentó con las respectivas Resoluciones las bases para consolidar a la Orquesta Sinfónica Nacional, la Orquesta de Música Argentina "Juan de Dios Filiberto" y el Coro Polifónico Nacional como organismos residentes en el CCK [1, 2, 3]. Falta su reglamentación.

    Volviendo al estado de las cosas a la fecha xx de noviembre 2022:

    Los integrantes de la Sinfónica trabajamos durante dos tercios de nuestras jornadas laborales en una sala de acústica e iluminación insuficiente y, por tanto, insalubre. Incluso en la Ballena trabajamos con una iluminación insuficiente, aunque las instalaciones alcanzarían para aumentar luminarias hasta un grado aceptable. También es penosa la falta de vestuarios (salones de precalentamiento y estudios) equipados con muebles funcionales (lockers personalizados, sillas, mesas y atriles). Los arquitectos del proyecto previeron para esta función los salones del primer piso alrededor de la Ballena. Las autoridades del CCK nos los dan sólo para las jornadas en la Ballena y, en general, disfuncionalmente equipados.

    Sobre los motivos de tales disposiciones sabemos algunos detalles, sobre otros tan sólo podemos especular:
    Compañeros del sindicato, trabajadores de la parte técnica del CCK, informan que falta personal técnico para aprovechar plenamente la infraestructura. Suena grotesco, pero en días de semana –entre otros posibles motivos– no habilitan la Ballena para la Sinfónica porque cuando arrancamos a la mañana, no hay técnico disponible para prender la luz.
    El condicionamiento de la sala de ensayos quedó a medio camino respecto de su planificación original, supuestamente por falta de presupuesto o quizás por la inauguración algo apresurada del CCK en 2015.
    También alegan falta de presupuesto para renovar artefactos lumínicos gastados de la Ballena. Entonces dan ‘media luz’ para cuidar las bombitas y alargar así su vida útil. Obviamente, desde el punto de vista gremial tendría más sentido gastar más bombitas y cuidar a los trabajadores, alargando así su vida útil (leer la música sobre atriles mal iluminados genera un estrés colosal, por cansar la vista y provocar pifiadas evitables).
    Luego, parece haber un concepto de reservar los mencionados salones del primer piso durante todo el día para el personal que actúa de noche (o en fechas cercanas) en la Ballena. Eso es un derroche. El uso de los habitáculos tiene que ser administrado con más criterio: los organismos residentes del Estado Nacional deberían entrar en sus horarios reglamentarios de trabajo, los demás en los horarios restantes. Entonces, los profesores músicos, directores incluidos, no tendrían por qué deambular en los intervalos de los ensayos por los pasillos, como extraviados fantasmas de la ópera…
    Del todo incomprensible es el trato a la parte técnico-administrativa de los elencos. Lo respectivos trabajadores pasan sus jornadas en habitáculos subterráneos mal ventilados o directamente en los pasillos, a modo de campamento de guerra, sentados sobre cajas de utilería y sin la comunicación de radio que sólo los técnicos del CCK manejan.
    La programación del CCK y la programación de los elencos nacionales residentes, finalmente, están lejos de funcionar de acuerdo a una planificación coordinada, que sería la más lógica expresión de un proyecto artístico-cultural integral de un Estado.

    La Orquesta Sinfónica Nacional es el organismo artístico estable del Estado con la mayor cantidad de integrantes, el mayor volumen de repertorio y probablemente con la mayor afluencia de público; ofrece al público un promedio de 30 producciones diferentes por año, con la nueva obligación de competir con las mejores orquestas del mundo en Internet… y la patronal no logra coordinar satisfactoriamente la infraestructura estatal existente con los organismos estatales existentes.

    Parece que una remodelación de las salas de ensayo (la ya mencionada del tercer subsuelo y también la que utilizan la Filiberto y el Polifónico, en el segundo subsuelo), con mejoras acústicas, lumínicas y hasta climáticas, está en ciernes. Igual, habría muchas razones para pedir a las autoridades un uso más habitual de la Ballena y la asignación de vestuarios y oficinas afines con las necesidades de los organismos.


Fuentes complementarias
Boceto de reglamentación de las Resoluciones 876, 877 y 878/22 MC (el CCK como Sede del Coro Polifónico Nacional, la Orquesta Nacional de Música Argentina "Juan de Dios Filiberto" y la Orquesta Sinfónica Nacional)
Anexo - Ocupación de vestuarios, CCK Piso 1, área industrial - Elencos Residentes y producciones externas