Los músicos profesionales necesitan tiempo para aprender en su claustro de estudios individuales sus partes de las obras programadas en la temporada. Recién cuando tienen su parte “incorporada” viene la parte de los ensayos en conjunto para “concertar” los aportes individuales.
La preparación individual requiere anticipación. Se necesita el material de partituras un mes antes del primer ensayo, como mínimo (hay que calcular un tiempo de revisión por parte de los archivistas y la puesta de arcos por parte de los jefes de fila de los instrumentistas de cuerda). Mejor serían 6 semanas de anticipación. Ideal sería tener disponible y revisado todo el repertorio de la temporada al inicio de la misma.
El material de partituras suele llegar demasiado tarde, por complicaciones burocráticas innecesarias.
La explotación de los derechos de autor de las obras musicales está generalmente encomendada a una única editorial. Por esta razón, el habitual engorro burocrático de la “licitación de compras” en el Estado, aplicado al alquiler o compra de partituras, es superfluo.
Fuentes complementarias
Aborto de producciones por demoras burocráticas en la puesta a disposición del material de partiturasElevación de la nota de la Comisión Artística de la OSN sobre el material de partituras por parte del programador artístico
Sobre las diferentes etapas de preparación de un artista escénico contratado
Consideraciones sobre repertorio y programación
Un laburo de jornada completa
Volver al índice de “Temas de la Sinfónica en pocas palabras”.
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